viernes, 11 de febrero de 2011

PANES DEL ALMA



El alma, es ese rincón tibiecito que guarda nuestros secretos, nuestra verdadera identidad, nuestros deseos, nuestra música interior y todo aquello que algunas veces llegamos a compartir.
Un pan del alma, es poner en una masa alguna de esas cosas o todas.
Harina, identidad, agua, música, levadura, amor y sal.
Entre vuelta y vuelta, dejarle nuestro calor y por sobre todas las cosas, la magia de un ser nuevo.
Los panes que aquí comparto, son por distintos motivos parte del alma de algún pueblo, de un amigo o de viejas culturas que trato de no olvidar. Traten de sentir ustedes también, al caminar los caminos del pan, qué alma quieren revivir o crear..

Todo lo leído hasta aquí no tendrá ningún sentido, si al momento de amasar y elegir los elementos para hacer nuestro pan, no incluímos una cantidad elevada y "no proporcional" de amor.
Pueden incluir TODO lo que deseen, cuánto más incluyan, mejor.
El resultado lo verán en el aroma, el color, el volumen, el sabor... y la mirada de agradecimiento y cariño de quién lo reciba.
Exactamente lo mismo ocurre al contar un cuento...
Una de las cosas más placenteras al hacer pan es que no sólo daremos amor, sino que experimentaremos placer físicamente al realizarlo, la masa es tan suave y tersa que nuestras manos recordarán las caricias dadas y recibidas; tanto será el placer que querremos seguir haciéndolo por siempre.
Al dejar levar la masa sobre la placa que irá al horno y observemos cuánto ha cambiado de tamaño, finalmente comprobaremos cuán vivo está.
Será la vida misma hecha alimento... será la vida misma en una sola palabra.

QUE ASÍ SEA.



Rueda del Molino Harinero García en la ciudad de San José de Jáchal (San Juan)

No hay comentarios:

Publicar un comentario